He tardado, pero ya he llegado.
Me parece interesante comentar y explicar desde aquí las actividades que me han funcionado, y también otras que no lo han hecho, porque de todo hay. Está claro que su funcionamiento o no depende de muchos factores y que no siempre lo que funciona con un grupo, funciona con otro, pero siempre puede servir de guía, así que allá voy...
En primer lugar, comentar que la actividad de la que voy a hablar, está basada en otra que suelen realizar Cristina Fernández Peñalver y Azucena Lorenzo Melero desde ASILIM, Asociación para la integración lingüística del inmigrante en la Comunidad de Madrid.
Se trata de una especie de abanico, formado por tiras de cartulina, y en cada una de ellas, en su extremo, hay escrita una letra. La idea original de estas profesoras era la de dar un "abanico" a cada uno de los alumnos (no todos a la vez, sino por turnos), y practicar las conjugaciones verbales.
En la primera de las tiras de este abanico, aparecía el verbo en cuestión, y en el resto de tiras, las letras que lo componían, permitían formar todas las personas de ese verbo (ejemplo 1ª tira: DORMIR). El alumno o el profesor tiraba un dado, y según el número que saliera, el alumno que tenía el abanico, tenía que formar la opción correcta atendiendo a:
Si sale 1 en el dado: Yo, por lo tanto, debía formar DUERMO (si tenemos como objetivo practicar el presente de indicativo);
si sale 2: tú;
si sale 3: él /ella;
si sale 4: nosotros/nosotras;
si sale 5: vosotros /vosotras;
si sale 6: ellos / ellas.
En mi caso, yo he ampliado la cantidad de letras de este abanico y lo he utilizado para practicar vocabulario: ¿cómo? Muy sencillo:
Tengo 3 abanicos iguales. Formo 3 grupos con los alumnos (se suelen formar ellos, pero en algunas ocasiones me interesa separar personas para que los grupos estén compensados). Si hemos visto el tema de la alimentación en las últimas sesiones, aprovecho para consolidar lo aprendido con este juego. Suelo llevar una propaganda de supermercado y señalo una de las imágenes de los alimentos que aparecen y que conocen.
Comienzan rápidamente a tratar de formar correctamente la palabra en cuestión (por ejemplo TOMATE). El equipo que forma la palabra correctamente en primer lugar, recibe un punto, que apunto en la pizarra junto con la palabra que les ha dado el punto.
Son extremadamente competitivos, por lo que realmente todos participan muy activamente en el equipo.
Para que todos puedan participar por igual, porque yo no sé que tiene el abanico que les encanta, en cada palabra es uno de los integrantes del grupo el que se encarga de formar la palabra, aunque todos pueden colaborar ayudando si conocen la palabra y saben cómo se escribe, o buscando en el diccionario por si tienen alguna duda mientras su compañero trata de buscar las letras que la forman.
También lo he utilizado para practicar vocabulario sobre electrodomésticos y muebles que se encuentran habitualmente en una casa, pero este juego puede dar muchísimo más de sí. Se puede utilizar a la inversa: un abanico formado por imágenes, y el profesor dice un nombre que se corresponda con una de las imágenes, o bien para practicar hiperónimos e hipónimos (imagen de un perro, una rosa, un tigre, un jamón, una margarita, una zapatilla, un jersey, un brick de leche, etc.), y que tengan que señalar los animales que aparecen, o la ropa, alimentos...
Si os animáis a hacerlo, comentadnos después cuáles han sido los resultados, o si habéis "versionado" la actividad de otro modo.
Espero que os sea útil esta idea.
Un saludo a todos :)
