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viernes, 21 de agosto de 2009

¡Motívame!

Ya lo traté en un artículo sobre el ELE para inmigrantes, pero ahora más que nunca, quizá porque se trata de un caso extraordinariamente cercano a mí, de nuevo me encuentro ante la imprescindible importancia de la motivación en la enseñanza y aprendizaje del ELE.

¿Se puede hacer algo sin motivación? ¿Y en el ELE? ¿Se puede aprender una lengua sin motivación?

Para mí no hay duda de que es algo completamente impensable.

Ojo, motivación es una palabra con muchos matices, como ya pude apreciar en unas jornadas de formación de profes de ELE en Pekín hace un par de meses.

En ellas se hablaba de dos tipos de motivación: la intrínseca y la extrínseca.

La definición de ambas de la Wikipedia es esta:

La motivación intrínseca se evidencia cuando el
individuo realiza una actividad por el simple placer de realizarla, sin que
nadie de manera obvia le de algún incentivo externo. Un hobby es un ejemplo
típico, así como la sensación de placer, la autosuperación o la sensación de
éxito.



La motivación extrínseca aparece cuando lo que atrae
no es la acción que se realiza en sí, sino lo que se recibe a cambio de la
actividad realizada (por ejemplo, una situación social, dinero, comida o
cualquier otra forma de recompensa)

Estos dos tipos de motivación, según el profesor Maximiano Cortés Moreno, pueden ir unidos (¿se le podría llamar Motivación Total?), darse sólo una de las dos motivaciones o darse ambas pero no coincidir en el tiempo, es decir, que primero aparezca una de las dos y más tarde nuestra motivación original pase a ser diferente, aunque supongo que aquí habría un solapamiento, por lo que sí que coincidirían en el tiempo, aunque fuera breve.

Yo comienzo a pensar que la una no puede vivir sin la otra, si no hay esa unión de motivaciones, lo que yo denomino como Motivación Total, no se consigue realmente la motivación sino una pseudo-motivación, pero incompleta.

Pongo el ejemplo más cercano a mí, que soy yo: me gusta la lengua china desde pequeña, la estudio por afición desde hace dos o tres años, porque me gusta ver que voy aprendiendo poco a poco y por tanto, voy superando las lecciones [motivación intrínseca], pero cuando realmente me siento bien es cuando hablo en chino, me entiende la gente y me dice que hablo muy bien (y me hincho de satisfacción como un pez globo) [motivación ¿extrínseca?].


¿Qué es la motivación en ELE?


¿Existe una Motivación Total?


¿Cómo podemos motivarnos a motivar?


Espero que este tema sí os motive y que aportéis vuestras opiniones, experiencias y reflexiones


Aquí tenéis otro artículo que invita a la reflexión y se puede adaptar a la enseñanza/aprendizaje de ELE.


Y no podemos hablar de la motivación sin tocar a la desmotivación.




La desmotivación como instrumento de motivación... funciona





martes, 27 de febrero de 2007

Nuevo método para aprender español 2: lo prometido es deuda

Como ya dije, me parece que esta es una cuestión que está cada vez más en auge. Estamos en una sociedad en la que se tiende a etiquetar, a clasificar, pero a la vez a personalizar. Es por ello que, junto a las diversas etiquetas que surgen para denominar a la enseñanza de español como lengua no nativa, tema del que hemos tratado con anterioridad, también comienzan a surgir materiales específicos para cada una de ellas (de las etiquetas, se entiende).
Se ha peleado y se sigue peleando por conseguir que las editoriales saquen al mercado material centrado en la enseñanza de español para inmigrantes, puesto que la mayoría de los materiales de ELE que existen en el mercado no cubren las necesidades existentes por parte de este colectivo.
Los que damos clases en ONG's u otros organismos, asociaciones y centros que ofertan este tipo de formación, sabemos de sobra que no podemos utilizar estos materiales del mismo modo que lo haríamos con otro tipo de usuarios. ¿La solución? De momento adaptar los materiales que tenemos o plantearnos la creación de materiales propios. A veces más que profes parecemos unos locos por las manualidades: copiar, pegar, colorear... sombra aquí, sombra allá....
Resulta curioso que este nuevo mercado esté estancado (quizá las editoriales no ven negocio en él), mientras que otro, probablemente mucho más rentable (yo no estoy tan segura) comienza a dar sus pasos: el de las versiones contextualizadas.
Las editoriales se aventuran ya a ofrecer sus métodos de forma "personalizada", dependiendo de los receptores, de su nacionalidad, su lengua y su cultura.
Por ejemplo, desde la editorial Edelsa ya podemos encontrar una versión inglesa y otra italiana para su Nuevo Ven, una versión brasileña para ECO, versiones italiana, noruega y brasileña para Chicos Chicas, todos ellos métodos contrastivos que no cabe duda de que facilitarán la tarea docente.
Por mi experiencia con los alumnos chinos, puedo afirmar que conocer mínimamente su lengua, sus estructuras y otros aspectos gramaticales, me han ayudado en gran medida a la hora de explicarles por ejemplo los posesivos, las conjugaciones verbales, el uso del artículo, del género y número (el chino carece de estos tres últimos aspectos).
Pero los profesores no podemos conocer todas las leguas nativas o de procedencia de nuestros alumnos, por lo que disponer de materiales que ya aporten ese contraste posiblemente supondrá un beneficio tanto para el docente como para el estudiante de español.
Hasta aquí todo perfecto, pero, ¿de qué me sirven todos estos materiales cuando mi grupo de estudiantes es completamente heterogéneo, donde sólo unos pocos tienen como lengua de contacto el inglés? ¿de qué me sirven en este caso las versiones contextualizadas?

domingo, 25 de febrero de 2007

La enseñanza del español como... ¿cómo qué?. Las distintas denominaciones y lo políticamente correcto.

Hola, buenos días, me presento:

A veces soy profesora de ELE; otras soy profesora de EL2, y la mayoría de las veces soy profesora de ELE para inmigrantes, o en su caso de EL2 para inmigrantes, y cada vez más soy profesora de ENL*...


adivina, adivinanza, ¿cuál de todas estas profesoras soy?


Cada vez son más las denominaciones que se le da a la enseñanza de español para personas no nativas. La más extendida de ellas es la de ELE (español como lengua extranjera, por si algun@ se despista con tanta sigla).

Pero con la llegada masiva de otro tipo de destinatarios con necesidades y objetivos de aprendizaje de la lengua bien distintos, se vio la necesidad de acuñar otro término diferenciador, el de "enseñanza de español a inmigrantes" o "enseñanza de español como lengua extranjera para inmigrantes".

Un/a extranjero/a es la persona natural de un país o nación que va a otro país o nación, generalmente para permanecer allí durante una estancia una duración breve y determinada, muchas de las veces con un fin turístico.
Un/a inmigrante es la persona natural de un país o nación que va a otro país para establecerse en él, generalmente con la idea de formar allí una familia, es decir, con la idea de establecerse en el nuevo país de manera indefinida.

... o al menos esto es lo que, más o menos, se puede entender cuando consultamos el Diccionario de la lengua española de la RAE.
No hace falta decir que las palabras llevan consigo una carga positiva, neutra o negativa, y que no es algo constante ni fijo en el tiempo, sino que la carga de un término puede pasar por distintas fases dependiendo del contexto sociohistórico en el que se encuentre.
Así, el término "inmigrante" en la actualidad está marcado peyorativamente, y se asocia a otros muchos términos cargados negativamente (ilegalidad-delincuencia-enfermedad-mano de obra barata, y un largo etcétera).

Seguramente por esta razón, nace otro término más neutral, que ya no diferencia entre "extranjero" e "inmigrante", y es el de EL2 (español como segunda lengua). Pero ahora surge otra cuestión... ¿ y si no se trata de su segunda lengua, sino que es una tercera, cuarta o más?. En muchos casos, aprendientes de español tienen una lengua materna X, y una segunda lengua, como inglés o francés. Entonces el español... ¿qué es? ¿EL3, EL4?.

Desde ASILIM (Asociación para la integración lingüística del inmigrante en Madrid), entre muchos de los proyectos que ofrecen (con muchísimo esfuerzo, imaginación y motivación, os lo puedo asegurar) estos profesionales de la enseñanza de español a no nativos, podemos encontrar el curso "Español, lengua de convivencia" que realizan en La Casa Encendida.

Se trata, pues de una denominación que viene a sustituir a la de "para inmigrantes" y que refleja y define claramente qué es lo que va a suponer (al menos lo que se espera que suponga) el aprendizaje del español por parte de estos nuevos vecinos.
De acuerdo, pero... ¿cómo denominar la enseñanza de español destinada a no nativos que no necesitan conocer la lengua para convivir, sino que la estudian desde otros países? (cito el caso de los que fueron mis estudiantes de español en China, que ya tenían otra segunda lengua, según la opción que escogió cada uno en sus estudios, y que no convivían con ciudadanos españoles).

Desde el Instituto Cervantes se ha acuñado otro término mucho menos concreto, pero desde mi punto de vista, mucho más correcto y que abarca todos estos términos, y es el de "español como nueva lengua".

Tengo la sensación de que esta última denominación va camino de acabar destronando a otras más asentadas. Ya la podemos encontrar en el ámbito escolar, puesto que este es un colectivo un tanto diferente a los anteriormente citados: puede que el español sea su segunda lengua (¡o no!), pero su condición de extranjero/inmigrante ya no se ve desde el mismo prisma desde el que se observa a sus padres o parientes que los trajeron al nuevo país.

¿Cuál es para vosotros la denominación más correcta? ¿por qué?
¿Tenéis alguna otra sugerencia? ¡La esperamos con las manos abiertas!
¡Ah!, que eres de los que piensa que se debe hacer diferenciación... ¡también queremos conocer tu opinión!



* siglas no "oficiales", ya que coinciden con las de "Inglés como Nueva Lengua" (ENL, English as a New Language).